Fotografiar en la frontera es habitar un umbral.
La frontera no es solamente un territorio dividido por una línea. Es un espacio donde las contradicciones se encuentran, se rozan y se transforman: lo que termina y lo que comienza, lo que se muestra y lo que permanece oculto, la esperanza y el desgaste, la vida cotidiana y la excepcionalidad. Aquí, la frontera no es una línea inmóvil, sino una experiencia que atraviesa los cuerpos, las calles y las formas de mirar.
En el pensamiento de Charles Baudelaire, la modernidad aparece como una tensión entre lo efímero y lo eterno. La belleza surge precisamente en ese encuentro: en aquello que desaparece, pero que puede ser rescatado por la mirada. Fotografiar implica, para mí, situarse en ese borde; caminar entre lo fugaz y lo permanente para encontrar en un instante cotidiano algo que pueda sobrevivir a ese instante.
Como el flâneur baudeleriano, recorro la ciudad sin buscar únicamente acontecimientos extraordinarios. Me interesa aquello que sucede mientras aparentemente no sucede nada: los gestos, las huellas, los espacios de tránsito, los cuerpos que esperan, las arquitecturas que envejecen, las ausencias y las pequeñas formas de resistencia que construyen la vida fronteriza. La cámara se convierte así en una herramienta para caminar, observar y permanecer en ese límite sin pretender resolverlo.
La frontera también cuestiona nuestras ideas sobre lo bello. Baudelaire encontró poesía en la decadencia, la melancolía, la muerte y aquello que la sociedad prefería mantener fuera de la representación. En Ciudad Juárez, esa tensión adquiere otras formas. Lo áspero puede contener belleza; lo cotidiano puede revelar una herida; aquello que parece marginal puede convertirse en el centro de una imagen. Fotografiar no significa embellecer la realidad, sino permitir que sus contradicciones sean visibles.
Y existe otra frontera: la que separa al documento de la interpretación. Baudelaire desconfiaba de una fotografía entendida únicamente como reproducción de lo real. Hoy, cuando producir imágenes es más fácil que nunca, esa discusión adquiere una nueva dimensión. La fotografía que me interesa no pretende demostrar que estuvo allí; busca preguntarse qué significa estar allí y desde dónde se mira.
Por eso, mi trabajo se sitúa en esa frontera: entre documento y memoria, entre realidad y representación, entre individuo y territorio, entre aquello que desaparece y aquello que permanece.
En una ciudad acostumbrada a ser observada desde afuera, fotografiar desde dentro también implica disputar la mirada. La frontera, entonces, no es el límite de la imagen. Es el lugar desde donde la imagen comienza.
- Francisco "Pako" Servín
Frontera
Nuestra misión
Formar, inspirar y visibilizar a fotógrafos de todos los niveles en Ciudad Juárez, ofreciendo formación gratuita de alto nivel, concursos abiertos y una plataforma de exhibición. Hacer de la fotonarrativa una herramienta para contar la frontera desde adentro, por quienes la habitan.
Nuestra visión
Consolidar a Frontera Expuesta como el festival anual de fotonarrativa del norte de México, y a Ciudad Juárez como referente nacional de la fotografía contemporánea: un espacio donde, imagen por imagen, aprendemos a reconocernos en el otro y a documentar la frontera desde adentro.
Our team
Our strength lies in our individuality. Set up by Esther Bryce, the team strives to bring in the best talent in various fields, from architecture to interior design and sales.
Esther Bryce
Founder / Interior designer
Lianne Wilson
Broker
Jaden Smith
Architect
Jessica Kim
Photographer